
De la poesía de la sangre...
de esa que se bebe con placeres
surgió el banquete de delicias
como un rapto de la carne desbordante...
tus palabras me sumergen en una laguna de deseos
por eso perdí mi conciencia por un instante...
cual felinos ojos que tientan al aliento del león
la llama se enciende en una visión elevada de las artes de amar
y porque siempre serás...
el fuego que devore la sombra del mundo.





